Cerrar ciclos

Feliz ahora queridos lectores, damos la bienvenida al último mes del año en el que muchos lo ven como un mes mágico y lleno de luz, pero otros lo viven con gran tristeza y rechazo porque traen consigo mucho peso y mucha resistencia a la vida y a todo lo que acontece en ella, sobre todo a lo dado no pedido. 

¿Recuerdan que el mes pasado hablé de la invitación que nos hace el último trimestre del año? Exacto eso mismo que estás recordando, es la invitación a cerrar etapas y soltar todo aquello que te pesa, que no te deja avanzar ni estar en presencia del aquí y ahora. Diciembre es el mes perfecto para liberarnos, para decir todo aquello que nos quedó pendiente, agradecer, pedir perdón y despedirnos. 

Esto es necesario porque nos da paz y nos da la posibilidad de seguir avanzando. Cerrar ciclos nos ayuda a no repetir, porque al hacerlo estamos integrando eso que la vida nos pide para nuestra mayor evolución. Las pérdidas forman parte de la vida y la resistencia a ellas nos causa un sufrimiento inmenso que está muy lejos del amor. 

Así que para este mes de diciembre les comparto con todo mi cariño un ritual de cierre de ciclos: 

  1. Busca un lugar y momento tranquilo donde nada ni nadie te interrumpa, es importante que te tomes el espacio y tiempo para hacerlo sin prisas. Puedes ambientar con lo que sientas, velas, incienso, música, algún objeto que sientas que deba estar, todo desde tu sentir. Si eliges no poner nada, también es perfecto, recuerda que “si tú te sientes bien, está bien”.
     
  2. ¿Qué ciclos quieres cerrar? quizás una relación que ya acabó, un trabajo, despedirte de un ser querido que ya falleció, tuviste que abandonar tu país y necesitas comenzar de nuevo o quizás una situación que te tiene intranquilo; puedes cerrar tantos ciclos como tengas, porque de lo que se trata es de liberarte de todo lo que te mantiene lejos del buen vivir. 
  1. El siguiente paso es escribir una carta por cada ciclo que quieras cerrar y en ella seguirás estos pasos: 
  • Agradece por lo que esa persona o situación te aportó (siempre hay algo por lo que agradecer) 
  • Perdona y pide perdón (el perdón es una calle de doble sentido y no se trata de tener la razón o no, se trata de tener paz a pesar de lo que el otro sienta o piense). 
  • Despídete (aquí no solo toca decir adiós, sino decir aquello que te quedó por decir, pero siempre desde el amor y la compasión comprendiendo que todo sucede para tu mayor bien y evolución) 
  1. Una vez y tengas las cartas vas a escribir lo siguiente:
     “En mi nombre y con el poder divino hoy me decido a cerrar los ciclos que siguen abiertos y que me impedían avanzar, hoy me libero y libero a toda persona o situación que he querido aferrar a mi vida comprendiendo y aceptando que así debe ser para mi mayor bien. Hoy declaro que dejaré de querer cambiar lo que pasó y que ya no necesito respuestas, hoy ya no voy a mirar atrás para lamentarme. Integro el aprendizaje con amor y le doy un sentido a lo que pasó liberándome de toda resistencia. Gracias, gracias, gracias”.
  1. Finalmente, en este último paso comienza el ritual de despedida para soltar todo aquello que ya no te sirve. Vas a colocar un recipiente metálico frente a ti y en voz alta vas a ir leyendo cada una de las cartas que has escrito desde el amor y la consciencia plena. Cada vez que termines una carta la rompes y la colocas en el recipiente diciendo “ciclo cerrado”, y así con todas. Una vez y estén todas en el recipiente vas a quemarlas para que el humo se lleve lo que se tenga que llevar y mientras se quema leerás en alto lo que dice el punto nº4.
     

Deseo que este cierre sea portador de bendiciones para lo nuevo que viene. 

Abrazo de luz 

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